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9 dic 2022

Same Heart

 


Dicen que los bebés siempre podrán reconocer el latido de su madre sin importar el tiempo o las circunstancias que los alejen de ellas, ya que es lo primero que escucharon al inicio de su vida.

Harry siempre soñó con unos hermosos ojos azules y cuando conoció a Alexandra pensó que al fin los había encontrado, pero por caprichos de la vida lo harían llegar al verdadero dueño de estos.



Mi corazón siempre llegara a ti...


***


You'll be okay


Alexandra observaba divertida a su esposo mientras este seguía encontrando cada vez más ropita para su bebé, no importaba cuantas veces le dijera que no era necesario, el alfa siempre que la acompañaba a buscar cosas para la habitación de su bebé salían con más cosas de las planeadas.

-Harry, no es necesario comprar el mismo pañalero en 3 colores diferentes

-Pero es que no son solo colores diferentes este es de rayas y el otro es de animalitos -agregó el alfa mientras sostenía ambas pequeñas prendas de ropa en sus manos

Harry se había vuelto loco desde que supo que sería padre, y no dejaba de buscar cosas para llenar con mucha ilusión aquella habitación de su casa que sería en unas cuantas semanas más el lugar dónde crecería su primer hijo o hija.

Aún se negaba a creer que la omega de ojos azules no quiso saber si tendrían una niña o un niño, ella dijo que prefería que fuera una sorpresa, así que a regañadientes el alfa había aceptado. Aunque él debía admitir que eso no era indispensable de saber ya que amaba a ese pequeño ser desde que supo de su existencia.

-Bultito deberá tener opciones amor

La omega negó con su cabeza, antes de darse la vuelta y dejar que su esposo siguiera con su selección de ropa para su bebé.

***

Faltaban exactamente 6 semanas para que la omega diera a luz y se encontraba en su cita mensual con el ginecólogo, dónde le indicó que todo iba de maravilla y que no se preocupara por el cachorro.

Alexandra después de cada cita solía ir a una cafetería cerca del centro de Londres dónde pasaba el rato tomando un chocolate caliente y pedazo de tarta de fresa, mientras pasaba una de sus manos en su cada vez más abultado vientre.

Para después pasar a visitar a su suegra a la florería y beber un té para contarle sobre su visita medica, pero ese dia todo cambio en un instante.

Sentada en la parte de atrás del taxi que tomó no imaginó que un imprudente conductor se pasaría el alto y los impactaria justo en el lado que ella estaba sentada, todo paso en una fracción de segundo, con todo el temor del mundo lo que hizo fue girarse y cubrir su vientre, algo golpeo su cabeza fuertemente, provocando un fuerte zumbido en los oídos, el sonido de las llantas derrapando en el pavimento mojado se fue atenuando al igual que la luz.

Solo rogó porque su bebé estuviera bien.

***

Johanna se encontraba leyendo un libro en aquella habitación del hospital, mientras su hijo se encontraba en la cama durmiendo.

La noche anterior el omega de ojos azules había tenido una taquicardia que los había hecho pasar la noche en el hospital por 3ra vez en el último mes.

El mal congénito degenerativo del corazón de su pequeño hijo lo debilitaba cada vez más y aunque Louis a sus 23 años había ya terminado su carrera en filosofía y letras, apenas había podido disfrutar un poco de la vida.

Desde los 3 años que sufrió un desmayo por baja oxigenación, su vida se había llenado de consultas con diferentes doctores, tratamientos, estudios y medicamentos para llegar al final de los resultados.

Necesitaba un trasplante de corazón, habían pasado 6 años desde que se había inscrito en la lista de espera, pero parece que el donador no llegará nunca.

La omega trataba de ser fuerte, pero ayer cuando el corazón de hijo estuvo detenido por casi un minuto en la ambulancia pensó que lo había perdido.

Un par de lágrimas se resbalaron por sus mejillas, rogaba por un milagro.

Las noticias no eran buenas, el doctor dudaba que Louis pudiera seguir fuera del hospital sin asistencia de oxígeno y medicación continua por vía intravenosa. Por lo cual después de la crisis que tuvo, lo mejor era que el omega permaneciera en el hospital hasta que el donador apareciera.

El omega de ojos azules abrió lentamente sus ojos, parpadeó un par de veces tratando de acostumbrarse a la luz en aquel cuarto blanco. El sonido del monitor era lo único que podía escuchar pero sabía que su madre estaba ahí, el aroma a nardos estaba en el lugar.

Se sentía cansado, nuevamente estaban en el hospital, su vida se resumen en incontables visitas a estos; pero ayer mientras no podía respirar y el dolor en su pecho se hacía más fuerte pensó que no volvería a despertar.

La omega de cabello largo se acercó a él, sonriendo para tomar su mano

-Hola Cariño

El omega sonrió, aunque estuviera cansado no quería ni imaginarse lo que su madre sentiría si un día su corazón dejara de luchar por mantenerlo vivo.

-Hola preciosa

***

Harry se encontraba en una junta cuando un fuerte dolor oprimió su pecho, este se extendió a su cabeza y lo mareo al instante, su respiración se aceleró y lo único que su alfa de gritaba era que su omega estaba en peligro, pero eso era imposible, ella estaba de camino a la floreria de Anne.

Liam su socio y amigo noto que algo pasaba con el alfa, y se inclinó hacia él para ver si se encontraba bien cuando la puerta de la sala de juntas se abrió y entró Camila la secretaria del ojiverde blanca como un papel.

Todos los asistentes voltearon a verla, ella suspiro entre asustada y en shock

-Señor Styles disculpe la interrupción pero es urgente

-Habla Camila ¿Qué pasa?

-Hablaron del Hospital Sant Georg, La señora Alexandra sufrió un accidente

Los ojos del alfa se abrieron como platos, no esto no podía estar pasando, se levantó al instante para acercarse a la mujer y la tomó por los brazos

-¿Qué te dijeron? ¿Cómo están ella y el bebé?

-Solo dijeron que estaban revisando su condición

-Señores la junta queda para otro momento, me tengo que ir.

Apenas soltó a la beta salió prácticamente corriendo a su oficina para tomar las llaves de su auto, con el nudo en la garganta marcó el número de su madre. Esta contestó al segundo tono

-Harry cariño, que bueno que marcas, estoy tratando de localizar a Alex aun no llega y ya me preocupo...

-Mamá ella está en el hospital Sant Georg, no se que paso solo dijeron que tuvo un accidente, te veo allá

Colgó la llamada caminando por el pasillo en dirección a la salida cuando se topó con Liam, el alfa lo tomó del brazo y quitó las llaves de su auto.

-Vamos hombre te llevo no puedes conducir así.

El hospital no se encontraba tan lejos, pero esos 15 minutos que les tomó llegar fueron los peores en su vida, trato de que hospital le diera informes por teléfono pero solo decían que ella estaba en valoración, pero nadie podía decirle si estaban bien o no.

Cuando al fin llegaron al edificio, bajó del auto y corrió al mostrador de recepción, necesitaba ver a su omega.

-Señorita por favor, necesito saber sobre Alexandra Styles, es mi esposa

La enfermera asintió y tecleó el nombre de la paciente.

-La Señora Styles está en el piso de ginecología en valoración, es el 5to piso en el mostrador de ahí podrán darle la información de su estado a detalle...

Eso fue lo único que tuvo que escuchar para subir corriendo por las escaleras, cuando llegó al piso de ginecología el dolor de su pecho lo estaba asfixiando.

-Señorita soy Harry Styles, mi esposa Alexandra está aquí necesito saber si está bien.

-Señor Styles,- la enfermera miró el monitor leyendo lo que estaba en la pantalla- Su esposa aún está en valoración, los médicos no deben tardar en salir.

Harry asintió pero algo no lo dejaba tranquilo, pasaron al menos unos 5 minutos antes de que su madre y Liam aparecieran por la puerta del elevador ambos preocupados por la situación.

Anne corrió a consolar a su cachorro, el cual no pudo evitar derrumbarse al no saber qué pasaba.

-Familiares de la paciente Alexandra Styles

La voz de la doctora los hizo girarse al momento,

-Soy su esposo ¿dígame como esta?

-De momento se encuentra estable pero debido al impacto del choque hemos realizado más estudios, estamos esperando los resultados.

-¿Y el bebé?

-Se encuentra estable aunque el monitor ha registrado un par de contracciones, pero nada de preocuparse de momento

-¿Puedo verla?

La omega asintió y les indico en qué habitación estaba Alexandra, sintió un raro y momentáneo alivio al acercarse a la habitación, cuando abrió la puerta se encontró con una de las escenas más traumantes de su vida, su esposa estaba recostada, su larga cabellera tenía rastros de sangre cerca de los vendajes que tenía por la frente y costado derecho, su rostro tenía diminutas cortadas, y uno de sus pómulos estaba inflamado.

El olor a fresa era demasiado tenue en la habitación, y eso lo puso alerta. Se acercó y tomó con mucho cuidado la mano que descansaba sobre su vientre abultado, para el colocar ambas sobre este, sintió el ligero movimiento de su hijo y suspiró aliviado.

-Alex estoy aquí con ustedes, no me dejen por favor

La omega abrió un poco sus ojos y sonrió, sentía el dolor punzante en su cabeza pero trato de ignorarlo.

-Alfa, pensé que no te vería-sonrió débilmente

-No digas eso por favor, tu solo no lo digas..

-Harry shhh...te amo y siempre estaré contigo y con nuestro bebé- el zumbido en sus oídos aumento

-Y yo a ti pero no te atrevas a dejarme...

Alexandra dejó escapar una lágrima, ella no sentía más fuerzas, cada vez el dolor de su cabeza era peor, sus párpados pesaban. Jalo al alfa con las pocas fuerzas que tenía para que juntara su frente con la suya, suspiró sabía que si cerraba sus ojos no volvería a ver más al ojiverde.

-Te amo, y necesito que me prometas dos cosas- el alfa asintió llorando, el aroma a fresas cada vez era menos perceptible.

-Lo que quieras amor

Antes que pudieran seguir hablando unos internos entraron acompañados de la doctora a la habitación.

-Señores Styles, debemos operar de inmediato a Alexandra, hemos detectado una hemorragia interna en su tórax.

Ambos asintieron y vieron como los internos comenzaron a preparar todo para llevarla al quirófano, mientras iban caminando por el largo pasillo y Harry sostenía la mano de su esposa, el miedo estaba en su corazón ¿y si los perdía?.

Alexandra tomó su mano más fuerte cuando llegaron a la puerta que la llevaría al quirófano.

-Prometeme que pase lo que pase que cuidaras a nuestro cachorro, que siempre estarás con el

Harry asintió, una lagrima salio de sus ojos y recorrió su mejilla

-Harry prométeme que si algo me pasa, volverás a ser feliz con alguien, que le darás una familia a nuestro hijo, una madre que lo ame como yo lo haría - las lágrimas escaparon de sus ojos

-Eso no será necesario porque todo saldrá bien y estaremos los tres juntos.

-Prometemelo Harry- el alfa suspiro con su corazón roto, no podía imaginarse una vida sin ella

-Te lo prometo amor.

Y así fue como vio cruzar a la omega en la camilla la puerta hacia la cirugía que le esperaba, su alfa le decía que no la dejara sola, que ella no debía estar sin él, con frustración recargo su espalda en la pared y se dejó deslizar por esta hasta llegar al suelo.

Los brazos de Anne lo rodearon al momento, y sin más rompió en llanto.

***

Louis se encontraba viendo a través de la ventana del hospital estaba sentado en una silla de ruedas mientras en su mano sostenía su libreta, desde la mitad de su carrera había empezado a escribir una novela pero en este momento no sabía si algún día terminaría de escribirla.

Mejor dicho, era su vida escrita en novela, que no llegaría más que a un par de capítulos olvidados que probablemente no serían publicados nunca.

-Hola futuro señor de Best Sellers

La voz del pelinegro lo hizo salir de su depresivo transe, Zayn su mejor amigo estaba de visita.

-Hola futuro señor diseñador de Gucci

-Sabes deberían hacer algo con los elevadores tardan años y subir al 6to piso por escalera es una forma pasivo agresiva de provocarte la muerte

Louis rió divertido y negó pero antes de decir algo más un grito desgarrador los paralizó a ambos. Su omega se alteró, sentía la necesidad de correr y encontrar a alguien.

¿Alfa eres tú?

***

-NOOO, ESTO NO ESTÁ PASANDO NOOOO

Harry había golpeado la pared en un intento desesperado por salir de este mal sueño

-ES MENTIRA ELLA ESTA VIVA

Anne tenía las mejillas empapadas de lágrimas mientras trataba de calmar a su hijo pero el alfa estaba alterado, enojado, devastado.

-Lo siento mucho señor Styles, hicimos todo lo posible pero hubo complicaciones y provocaron un infarto cerebral.

El ojiverde se negaba a aceptar que nunca más podría ver nuevamente los ojos de su omega, escuchar su risa, percibir su dulce aroma cerca de él.

-Hijo por favor, escucha a la doctora, tienes que ser fuerte por tu hijo.

-Como esta mi cachorro, ¿él también...?-el nudo en su garganta no le permitió terminar la pregunta

La omega negó, suspiro y tomó aire, en estas situaciones, a veces había un poco de esperanza.

-El cachorro se encuentra estable, aunque mantenemos respirando y en funcionamiento el cuerpo de su esposa, sugerimos que se haga una cesárea lo antes posible, para después de esto...desconectar a Alexandra.

El rizado nego, aun sin aceptar lo que estaba pasando. Se dejó caer de rodillas y comenzó a llorar y estrellar sus puños en el piso; Anne y la doctora trataron de pararlo al igual que Liam pero este no dejaba de repetir que no era justo, hasta que con ayuda de unos internos lograron aplicarle un calmante al alfa e ingresarlo a una habitación.

Anne lloraba desconsolada abraza a Liam, el cual trataba de ser fuerte pero ver así de destrozado a su amigo casi hermano, al igual que a su madre lo tenía también mal, así que dejó escapar unas lágrimas también.

La vida era caprichosa y acababa de quitarle a Harry parte de su corazón.

***

Louis se encontraba inquieto a pesar que había pasado un par de horas desde ese desgarrador momento, su omega le decía que debía buscar al alfa y consolarlo, pero eso era imposible, ni siquiera sabía quién era.

-Deja de pensar en eso

-Lo siento Zayn, es que fue desgarrador, por eso odio los hospitales

-Lo se, yo más y solo por ti estoy aquí- suspiro-¿Aun nada?- preguntó refiriéndose al donador.

Louis negó, mientras dejaba que su amigo le ayudará a recostarse nuevamente en su cama.

Su madre había salido a hablar con el doctor y llevaba más de media hora en su consultorio, él simplemente estaba resignado a que terminara sus días en un hospital, su cardiólogo lo había predicho, cada episodio debilitaría más su cuerpo y ahora mientras tenía las cánulas en su nariz con indicación de no quitarlas era más que obvio que tendría que permanecer en el hospital.

Su madre entró llorando emocionada corriendo a abrazarlo

-Por fin amor, tenemos un donador

-¿Qué? ¿hablas enserio mamá?

La omega se separó de él y asintió, tomó su rostro entre sus suaves manos.

-Si cariño, esta noche harán el trasplante y mañana por la mañana tendrás un corazón nuevo.

***

Harry no había dejado de llorar desde que entró a la habitación dónde se encontraba Alexandra conectada a todas esas máquinas que la mantenían aún respirando para su cachorro.

La doctora había programado la cesárea esa misma noche, para no arriesgar a perder al bebé, por lo cual solo tenía un par de horas para despedirse se la omega.

Sorbió su nariz, este no era el plan que tenían juntos, ellos eran una familia y ahora ella no estaría más para él, delineó la marca plateada del cuello de la pelinegra, recordando cuánto había pasado buscándola y ahora la había perdido.

Sobre la mesita de noche se encontraban unos papeles que debía firmar, solo para terminar de concluir los deseos de la omega. Suspiro con pesadez, tallando sus ojos que sentía escocer de tanto llorar.

Tomó la pluma y firmó los papeles de donador de órganos. Alexandra siempre le había dicho que cuando su vida se fuera esperaba que pudiera ayudar a más personas con esa decisión.

Rompió nuevamente en llanto y se aferró a ella en un último momento a la que fue su compañera de vida desde la universidad y ahora a sus 28 años la estaba dejando ir.

A las 08:30 pm del 28 de febrero el fuerte llanto de una bebé omega se escuchó en el quirófano 2 de obstetricia.

Y a las 12:01 am del 1ro de marzo el nuevo corazón de Louis latió por sí solo en el cuerpo del omega dando por concluida una exitosa cirugía.

***

El ojiverde observaba a la pequeña criatura desde el cristal mientras las enfermeras la preparaban para que la conociera, las lágrimas agridulces estaban presentes, era padre de una niña sana y hermosa pero también ahora era viudo.

Solo eran su hija y él.

Cuando al fin pudo pasar a sostener a la niña en sus brazos, su corazón encontró un poco de consuelo, la pequeña era una copia de su esposa con su pequeña nariz de botón, pómulos definidos, una ligera capa de cabello casi tenue color café cubría la cabecita. Se maravilló al sentir el dulce aroma a cerezas y caramelo de su cachorra.

-Deberá pasar al menos un par de semanas en la incubadora por su nacimiento anticipado, pero ella estará bien.

El alfa asintió a la enfermera que se encontraba a su lado, acunando más cerca de su corazón a la pequeña.

-Solo somos tu y yo princesa pero te amaré por los dos.- dejó un suave beso en la cabecita de la bebé, que hizo un adorable puchero ante la voz de su padre.

***

Louis había pasado una semana en recuperación, y cada día se sentía mejor, aunque no podía explicar el porque sentía un vacío en su pecho como si algo le faltara.

Su mamá le decía que era la emoción por su nueva vida, él negaba divertido, la omega había recuperado la felicidad al ver cada vez mejor a su hijo.

Ahora se encontraba dando su paseo con Zayn por el cunero del hospital, le gustaba observar a los pequeños bebés llenos de vida siempre que estaba internado.

No había tantos como en otras ocasiones, si acaso eran 5 bebés, en sus cunitas del hospital y podía ver una pequeña bebé en lo que era una incubadora, su pecho se estremeció, esperaba que la pequeña estuviera bien.

Cuando suspiro con agobio el llanto de esa pequeña hizo que su omega se inquietara e intentara ir a consolarla, pero no debía entrar a un área de cuidados neonatales y aparte la madre seguramente no estaría feliz de sentir el aroma de otro omega en su bebé así que le pidió a Zayn que lo llevará de nuevo a su habitación.

Ambos omegas iban hablando de su planes para el próximo año, de asistir a un festival de música.

Aunque el llanto de esa pequeña aún resonaba en sus oídos y lo hacía estremecer en añoranza.

***

Harry se encontraba en un periodo extraño emocionalmente hablando, su pequeña Romina lo hacía feliz durante todo el dia pero en la noche la falta de la omega lo llenaba de melancolía y aunque su madre se había mudado con él en lo que la bebé pasaba los primeros meses de adaptación el aroma a fresas cada vez se perdía más en su hogar.

Borrando así el rastro de ella, había innumerables fotos en la casa pero solo eran recuerdo de lo que fue su vida.

Por sugerencia de su madre había ido a terapia para superar el duelo, pero aunque habían pasado ya dos meses desde la pérdida de su esposa y uno en la terapia, poco podía decir que le había ayudado.

El psicólogo le había recomendado ordenar su vida y seguir una nueva rutina, y eso hacía, pero a veces no podía dejar de extrañar a la omega.

A veces por las noches recordaba la promesa que le había hecho a Alexandra, y con el dolor en su pecho y sus ojos borrosos por las lágrimas se perdía en esos sueños dónde de nueva cuenta volvió a ver esos hermosos ojos azules.

El primer año de la niña fue el más duro, porque paso por aquellas primeras veces con la bebé, como sus primeros pasos que habían ocurrido mientras él estaba sentado en la sala ordenando unos papeles mientras la pequeña estaba jugando, en un momento se levantó apoyándose en uno de los sillones y cuando logro hizo un balbuceo de felicidad que hizo al rizado levantar la vista de los papeles y ver cómo su hija daba sus primeros pasos hacia él.

Solo un par de semanas después Romina dijo por primera vez papá al alfa que lloró mientras abrazaba a la cachorra llena de papilla en la cara.

***

Cuando la niña cumplio tres años fue momento de enviarla a la guardería y puede que fuera un acierto pero los primeros días les costaba a ambos despertarse a tiempo, así que algunas veces el alfa terminaba llevando a la niña al trabajo, claro que esto no era como cuando la niña era una bebé que solía dormir durante el dia.

Un viernes despertaron dándose cuenta que habían dormido demasiado y solo el tono de su celular los había despertado.

Romina había pasado un par de noches con gripe lo que hizo que el ojiverde pasara las noches en vela, así que hoy definitivamente no escucho su despertador.

Así que a las diez de la mañana apenas consciente que tenía que contestar su celular, fue que se dio cuenta que era viernes y que la hora de la guardería había quedado atrás hace más de dos horas y él tenía una reunión en menos de una.

Después de lo que pensó fue la mañana dónde se las arregló para estar listos, llegó a la empresa con la niña de su mano, la cual llevaba un vestido verde agua con un suéter tejido color blanco que Anne le había hecho y un bolso rosa con las cosas que necesitaba para que su hija estuviera entretenida y tal vez un par de cosas de más.

Entró a su oficina dejando el bolso en los sillones y subiendo a la niña en este, mientras la ayudaba a quitarse su mochila de unicornio dónde traía sus juguetes.

-Cariño tengo que irme un momento, Camila se quedará contigo, por favor hazle caso- agregó mientras pasaba sus manos por los rizos de su niña

-Si pa- asintió la niña mientras comenzaba a sacar sus juguetes.

El alfa sonrió, incorporándose para pasar sus manos por sus rizos, acomodando después su saco, al darse vuelta se encontró con Camila.

-Por favor ¿podrías cuidarla en lo que viene mi madre por ella?

-Claro, no se preocupe sabe que adoro a Romina- sonrió la beta mientras le entregaba los papeles que necesitaba para la reunión.

***

Romina siempre había pensado que la oficina de su papá era como un gran castillo de cristal con aquella ventana inmensa en la parte de atrás del escritorio.

La pequeña omega estaba sentada en el centro de la estancia sobre la alfombra mientras hacía dibujos con los lápices de colores que Camila le había prestado.

La beta había salido un momento, las voces fuera de la oficina se escuchaban cada vez más cerca.

-Señorita lo entiendo, pero el señor Styles está en una junta y no puede atenderla de momento

-Mira, solo dile que Danna está aquí y que lo esperó en su oficina

Después de esto la puerta termino de abrirse revelenado a una omega alta, delgada de larga cabellera rubio y ojos verdes, llevaba un vestido negro y unos zapatos de tacón altos.

-Señorita, no puede entrar. Si desea esperarlo será a fuera

-Tonterías, yo me quedo con la pequeña princesa- agregó la omega sacando a la beta para cerrar de un portazo, haciendo que la niña pequeña se asustara.

Se acercó lentamente a ella viéndola detenidamente antes de acercarse demasiado a ella, la pequeña gruñó en señal de advertencia a su desagrado.

-¿Así que tú eres la hija de Alexandra?- acercó su mano a la cara de la niña y ella la apartó de un manotazo.

-Papaaaaá

-Pequeña, esos no son modales para tratar a tu futura madrastra

-Noooooo, papaaaaaá- la niña se levantó rápidamente y corrió hacia la salida, dando pequeños brincos para abrir la puerta para luego salir en busca de su padre.

Paso de lado al escritorio dónde se encontraba Camila alegando por teléfono con alguien cuando vio la pequeña mata de rizos pasar, mientras lloraba y repetía una y otra vez no.

Colgó al instante y salió tras ella, pero la niña ya iba a medio pasillo en dirección a la sala de juntas la cual estaba con la puerta entreabierta, por la que el llanto de la pequeña alertó al alfa que salió a su encuentro.

La niña se abrazó a sus piernas llorando, el se altero al ver a la niña tan mal, la tomó en sus brazos para tratar de calmarla con su olor, mientras este surtía efecto la niña repetía una y otra vez lo mismo

-Danna no, mamá no - enterrando su cabecita en el pecho del ojiverde.

-Shhh, ya amor no pasa nada- con su mira busco a Camila la cual estaba observando todo desde unos cuantos pasos a la distancia.

-La Señorita Danna Batelli llegó, y entró a su oficina estaba intentando comunicarme a la sala de juntas cuando Romi salió corriendo.

-Bien, gracias Camila- El alfa olfateo la cabecita de su bebé ahora su olor era más dulce aunque aún mantenía un leve hipo.-Vamos a decir al tío Liam que si puede terminar la junta sin nosotros

***

Después de dejar a la pequeña dormida en los brazos de Anne, retomó su camino a su oficina dónde le esperaba la omega.

-¿Danna, me puedes decir que carajos le hiciste a mi hija?

-¿Así es como me vas a saludar después de no devolver mis llamadas?- la omega se había acercado contoneando sus caderas para posar sus brazos en el cuello del alfa buscando besarlo, pero este evadió la acción de la mujer.

-Danna, te lo dije perfectamente yo no quiero nada con nadie, mi prioridad es mi hija- tomó los brazos de la omega para separarse de ella

-Intente hablarle y ella me gruño, no es mi culpa

-¿Solo eso?- el alfa la miro molesto- ¿Entonces porque Romina dijo que le habías dicho que serías su nueva madre?

-Por que ella necesita una madre, no puedes pasarte la vida guardando luto a Alexandra

-Entiendelo nadie puede suplir el lugar de la mamá de Romina, por eso y por que aun es muy pequeña es que te lo dije, no hay futuro entre nosotros, lo que pasó fue un error mio por dejarte estar cerca de mi, en mi celo.

-Eres un idiota

La omega salió muy enojada casi aventando al alfa de ojos café que estaba por entrar a la oficina.

-Y se fue y nunca volvió

-Eso espero Liam- agregó mientras se dejaba caer en el sillon

-Danna siempre quiso atraparte pero tu solo tenías ojos para Alexa

-Lo se, pero fue un error creer que se acercó como amiga y después lo que paso- coloca sus manos en el rostro

-Nadie te culpará por buscar con quien pasar tu celo

-Lo se, pero no haré algo que dañe a mi hija

***

Louis estaba frente a su computadora en el café dónde siempre esperaba a Zayn, estaba avanzando en las historias de cuentos infantiles que a inicios de su carrera había empezado a escribir, esperaba pronto publicarlos; cuando vio a su amigo acompañado de un omega rubia de ojos verdes, parecía modelo de revista, la chica manoteaba una y otra vez mientras le contaba algo al morocho, para después ambos estar sentándose en la misma mesa que él.

-Louis, ella es Danna la modelo de la campaña con la que he estado trabajando

-Un gusto - agregó la omega viendo de pies a cabeza, el ojiazul ignoro por completo la acción

-Igualmente, ¿ya pidieron algo al entrar?

-Si Lou

Louis pocas veces consideraba a una persona nefasta pero es que la rubia no dejaba de quejarse de un alfa que prefiero a su hija antes que a ella, rodó los ojos, por supuesto que un padre pondrá a sus hijos antes que a una pareja, son su descendencia. O al menos es lo que sus padres le habían enseñado.

-Vamos que yo solo le dije a la pequeña niña que sería su nueva madrastra.

-¿Su padre está divorciado?- preguntó el ojimiel.

-No, su esposa murió hace tres años en un accidente.

-¿Entonces cuántos años tiene la niña?

-Tres creo, la verdad no sé - se encogió en hombros la rubia, Louis levantó su ceja antes de cerrar su laptop llamando la atención de ambos.

-¿Pretendías ser su madrastra sin saber nada de la niña?-agregó molesto el ojiazul- Nadie puede reemplazar el lugar de una madre.

-Por dios ambos tiene que superar que ella murió, además él no protestó nada mientras pasaba su celo conmigo.

-Claro porque en ese momento la razón predomina en nuestra naturaleza- agregó el omega con sarcasmo.

-Disculpa pero apenas me conoces no puedes juzgarme

-No te juzgo Danna, tus acciones hablan por ti, además toda la historia se ha tratado de cómo has estado siempre esperando una oportunidad con ese alfa.

-El me conoció antes- exclamó furiosa

-Sabes Zayn nos vemos después y si me disculpan tengo cosas más importantes que hacer- agregó antes de tomar sus cosas y salir del lugar.

¿Qué clase de omega podría dañar a una niña solo por su capricho de estar con el padre?

***

El primer año de preescolar de Romina llegó antes de lo pensado y para sorpresa de todos ella estaba feliz, solo que aun no dejaba que los omegas se acercaran a ella y en algunas ocasiones a su padre.

Al tener cuatro años se daba cuenta y entendía más cosas y situaciones que de pequeña no, como el hecho que si tenía una mamá pero esta estaba en el cielo.

Eso no quitó que el primer festival de las madres regresara llorando, porque admitámoslo, los niños pueden llegar a ser muy crueles.

Y aunque el alfa hiciera lo posible por que la falta de Alexandra fuera menor, su hija necesitaba esa figura materna, pero no quería que cualquier persona entrara en sus vidas para luego irse como si nada, así que el trabajo y su hija se volvió su vida.

Sus rizos que siempre iban perfectamente peinados habían ido creciendo a lo largo de los últimos cinco años llegando estos más abajo de sus hombros, y no le importaba ya que a su pequeña le gustaba jugar con su cabello en las interminables tardes de juegos que pasaban juntos. 


***


I'll knock on your door


Louis se encontraba sentado en aquella cafetería del centro de Londres disfrutando de un chocolate caliente cuando el correo de su editor llegó anunciando que sus cuentos para niños serían publicados y distribuidos también en América.

Había sido un arduo trabajo pero al fin estaba haciendo lo que siempre había querido, tal vez no en el género que pensó pero si en otro que también amaba.

Los últimos 5 años le habían enseñado que tenía mucho por hacer y disfrutar.

Había asistido cada año a diferentes festivales de música y conciertos, escribió mucho y ahora estaba viendo los resultados, con esta noticia casi podría asegurar que podría independizarse al fin.

Dando el último sorbo a su bebida tomó su libreta y su celular para salir rumbo a casa, tenía que darle las buenas noticias a sus padres.

Cuando estaba caminando por el parque que quedaba cerca de su casa, en el área de juegos se encontraban unos niños jugando y gritando, sonrió viendo como disfrutaban de esto hasta que el grito de dolor de una niña lo hizo estar alerta y correr a ayudarle.

La pequeña niña de escasos 5 años de rizos color chocolate se encontraba tirada a un lado de la casita de madera que tenía toboganes, su omega se asustó pensando que la niña estaba lastimada y corrió hacia ella.

-¿Cariño te encuentras bien?

La pequeña omega lloraba ahogadamente, y temblaba, negó cuando vio a Louis, tratando de llevar oxígeno a sus pulmones, la niña se asustó al no lograrlo haciendo que su aroma a caramelo y cerezas hiciera amargo quemando en la garganta del ojiazul.

Él tomó sus manitas y las colocó entre las suyas, soltando un poco de su aroma tratando de calmarla.

-Amor necesito que respires conmigo, se que puedes hacerlo, yo estoy aquí.

La niña asintió y trató de seguir la voz del adulto que trataba de ayudarla, cuando su llanto se redujo a unos hipos, el omega suspiro aliviado.

-Mi nombre es Louis pequeña, ¿cual es el tuyo?

-Ro..Romina- suspiro aun con el sentimiento en su carita.

-Es un nombre hermoso cariño, ¿dime tus papás están cerca?

-Mi bella está por las bancas leyendo

Louis asintió tratando de buscar a una mujer leyendo pero no la encontró.

-¿Cariño estás segura?- la niña asintió- Dime ¿qué fue lo que pasó?

-Yo estaba jugando con unas niñas y me dijeron que corriera hasta los juegos rojos y entonces una de ellas me jalo del vestido y caí al suelo, me dolió mucho.

La niña tomó su rodilla sobre su vestido lila, levantando un poco dónde se veía un ligero raspón rojo en su piel que había quedado expuesta ya que sus mallas se habían roto. Louis negó preocupado ya que la niña se encontraba sola y no había rastro de las demás pequeñas.

-Oh cariño, no te preocupes no es nada malo, es parte de jugar. Ahora deberías volver con tu abuela

Se puso de pie y extendió su mano a la pequeña para que hiciera lo mismo, la omega se levantó y sacudió su vestido, asintió y se volteo buscando a su madre, pero la niña comenzó a girar su cabeza cada vez más asustada, sorbió su nariz, y cuando volvió su rostro al ojiazul sus precioso ojos verdes estaban llenos de lágrimas otra vez, su cara se deformo y comenzó a llorar.

-Se fueeee, me abandono como mamáaaa

Su llanto se hizo más fuerte y Louis sintió su corazón romperse, la niña se abrazó a sus piernas, buscando consuelo.

Tomó sus bracitos y se separó un poco; la pequeña se asustó pero cuando Louis solo se inclinó para tomarla en brazos la niña se calmó, no sabía que estaba haciendo, pero su omega le decía que debía abrazar y calmar a la pequeña.

Aun con la pequeña rizada en su brazos se acercó a una banca del parque dónde pudiera ser visto y tal vez la familia de la niña lo encontrara, aunque si no era así debía llamar a la policía.

Romina se acurruco en su regazo mientras lloraba repitiendo que la habían abandonado, hasta que su carita quedó en el pecho del omega muy cerca de su corazón y la niña comenzó a calmarse, su llanto nuevamente reduciéndose a pequeños hipos otra vez.

-Cariño necesito que me digas si sabes el nombre de la persona que venía contigo, de tus papás o te sabes algun numero de teléfono

-Vine con abella Anne, papá está trabajando

-Bien, esperaremos un rato a ver si vemos a tu abuela -la niña asintió aun con su carita pegada al pecho de Louis suspirando cálidamente.

-¿Y si me abandono?

-No pienses eso amor, nadie abandona una pequeña tan linda como tu

-Mamá se fue..-sorbió su nariz, el omega cambió el tema lo que menos quería era que la pequeña volviera a tener una ataque de pánico.

-¿Dime cariño dónde trabaja tu papá?

-En un edificio super grande y de muchas ventanas- Louis asintió divertido aun buscando con la mira alguna mujer mayor buscando a una pequeña cachorra.

***

Harry acomodo su largo cabello por segunda vez en la última hora, estaba inquieto y no sabia el porque, era su primer día después del viaje que había hecho a Italia para cerrar un contrato y aún no había ido por su hija a casa de su madre.

Suspiro tratando de aliviar la incomodidad cuando la pantalla de su teléfono se encendió, era Anne.

-Mamá ¿Qué pasa?

-Harry, yo te lo juro que estaba leyendo en el parque y Romina estaba jugando y ella solo no está...- la omega rompió en llanto

El alfa sintió un feo deja vu con esa llamada y su corazón dolió,

No, su pequeña no.

***

Habían pasado casi 20 minutos y aún no había señas de algún adulto buscando a la pequeña y está prácticamente quedándose dormida en el regazo del omega mientras este le contaba un cuento.

Debía llamar a la policía, pero no quería moverse, ya que la niña estaba tan tranquila que se sentía mal al moverla.

-Louis tu corazón suena muy bonito.- dijo la pequeña mientras restregaba su mejilla en su pecho.

El omega se sonrojo y asintió.

A lo lejos pudo distinguir la voz de un hombre llamando a la niña seguido de la de una mujer.

La niña se incorporó, al reconocer la voz de su padre

-Es papá Lou, es él ...vamos- bajó de su regazo de un salto y lo tomó de la mano para llevarlo a dónde la voz se escuchaba más cerca.

Louis siguió a la niña mientras le decía que tuviera cuidado cuando rodearon el gran árbol de la primera sección la niña gritó de felicidad y corrió a los brazos de su padre.

Un Alfa alto de cabellera larga, llena de rizos al igual que los de su hija, lleva un traje negro y camisa azul, se hagacho al momento para tomar en brazos a la pequeña

-Dios mio Romina, no vuelvas a hacernos esto nunca- abrazó con fuerza a la niña aliviado de que estuviera bien.

-Papá pensé que me habían abandonado

Harry negó besando la cabeza de su pequeña, tenía poco más de un año que la niña tenía miedo al abandono ya que en la escuela unas compañeras le habían dicho que no tenía mamá porque esta la había dejado.

Aún estaban en terapia para tratar ese miedo pero la niña seguía pensando que en algún momento la dejarían sola, eso partía su corazón.

Olfateó un poco más a detalle a la pequeña para asegurarse que estuviera bien y percibió en ella un dulce aroma a frambuesas que se combinaba perfectamente con el de su hija, dirigió su mirada al omega que estaba a unos pasos de ellos.

La niña sintió el aroma a menta volverse más fuerte y protector, se separó del abrazo de su papá y con su manitas en el rostro del alfa llamó su atención.

-Papi él es Louis, el me cuido, es muy lindo...

Harry asintió, aun con la niña en brazos se acercó al omega, el cual sonreía un poco apenado ya que se había dado cuenta que el padre notó que la niña tenía su aroma.

El omega vestia unos skiny jeans negros que resaltaban sus piernas torneadas, vans del mismo color y un gran cardigan blanco que hacia resaltar sus ojos azules, su naris era un pequeño boton, con pomulos altos y definidos, llevaba una barba crecida de unos tres días, su cabello ligeramente acomodado y un flequillo cubria parte de uno de sus ojos.

Se quedó mudo al ver sus ojos azules... sacudió levemente su rostro y se acercó al omega.

-Gracias por cuidarla, es una pequeña traviesa- la niña hizo un puchero y cruzó sus bracitos en desacuerdo con su padre

-Es una niña preciosa...am am yo siento haberla marcado con mi aroma pero estaba llorando y entrando en pánico y solo...

Harry sonrió divertido al ver al omega nervioso.

-No te preocupes, fue tu instinto - el ojiazul sonrió tímido

-Papi ¿podemos invitarle un helado a Louis?

-Claro amor, además debemos darles las gracias por cuidarte, bueno si él puede

-¿Louis?- la niña giró su cuerpo en su dirección y estiró su manita invitando

El ojiazul se enterneció, pero antes que pudiera decir algo una omega de cabello largo café se acercó a ambos y abrazo a la niña

-Romina me mataras un dia de estos amor

-Ella está bien mamá,

-Louis me cuido abella

-Gracias cariño,- agregó en dirección al ojiazul-No sé en qué momento se fue.

-Bella, pensé que me habías abandonado...

-Nunca amor

-Louis va a venir con nosotros por un helado- la niña hizo ademán para que la abuela la bajara y caminó en dirección al ojiazul, tomó su mano; sonrió cuando este devolvió el ligero apretón que le dio la niña.

Harry y Anne se miraron sorprendidos, la niña no dejaba que ningún omega mayor se le acercara, solo su abuela.

-¿Vamos Louuu?

El omega sonrió, provocando que sus ojos se hicieran una pequeñas líneas dándole un aspecto adorable, que aprecio el alfa, estaba maravillado por la cercanía que la niña estaba teniendo con él.

Louis se agacho quedando a la altura de la pequeña y tomó con su otra mano el rostro del ángel de rizos de chocolate.

-Si, solo si prometes no volver a alejarte de tu abuela cuando vengas al parque.

La niña asintió emocionada, y abrazó al omega.

-Eres muy lindo y cálido Lou

Harry sintió una rara y muy poco familiar calidez en su pecho, al ver a Romina ser tan espontánea y cariñosa con otra persona sin ser sus abuelos o él.

El pequeño recuerdo de Alexandra llegó a su mente...

-Harry prométeme que si algo me pasa, volverás a ser feliz con alguien, que le darás una familia a nuestro hijo, una madre que lo ame como yo lo haría.

***

Los tres adultos y una cachorra muy emocionada se encontraban entrando a una heladería que quedaba a unas calles del parque.

Anne y Harry iban detrás de los dos omegas observando la tierna escena, la niña iba de la mano del ojiazul, mientras le hablaba de sus clases y de qué historias le leía su padre para dormir, mientras el menor asiente divertido y sonreía a cada frase que la niña decía.

Cuando entraron al lugar la niña corrió al mostrador tirando de la mano del chico.

-Es muy dulce con ella- murmuró Anne- Y bonito

Harry asintió, pero cayó en cuenta al último comentario que hizo su madre y se sonrojo, la mujer solo sonrió divertida y le guiño el ojo.

Una vez que todos tenían su helado, Romina se encargó de platicarles cómo es que se había perdido y después el como Louis la había cuidado y contado un lindo cuento.

En algún momento la niña y Anne se habían ido a los sanitarios dejando a Louis y al alfa solos.

-Así que, Louis ¿que haces además de rescatar niños en un parque?

El omega se sonrojo por el tono ligeramente ronco del ojiverde, el cual preguntó mientras tomaba otra cucharada de helado de vainilla.

-Soy escritor y maestro de medio tiempo.

-¿Enserio? ¿De que genero?

-Publicado próximamente en el género infantil- sonrió orgulloso - Y espero en unos años en literatura de ficción.

Harry asintió divertido, ahora entendía el porqué le había contado a la niña la historia en el parque.

Aunque su plática era sobre trivialidades y cosas muy sin relevancia, el alfa se sentía tranquilo con el omega, su dulce aroma a frambuesas lo hacía sentir cálido, además que ver a su hija feliz convivir con otro omega le llena el pecho de emoción.

En algún momento de la tarde Louis decidió que debía regresar a casa y muy a su pesar se despidió de la hermosa cachorra y de su familia.

-¿Louuu te volveré a ver verdad?

El omega sintió opresión en su pecho y antes de que buscara alguna excusa la madre del alfa respondió por él.

-Claro cariño, pero debes pedirle su número para que puedas hablar con él, tu papá lo puede guardar por ti en su celular.

Ambos voltearon a ver al alfa que tenía su cara hecha un poema, entre sorprendido y asombrado de la acción de su madre, pero la niña sonrió y tomó la mano de su papá.

-Anda papi guarda el número de Lou

Anne conocía a su hijo y sabía que Louis le había gustado; así que tendría que darle un pequeño empujón, además Romina estaba encantada también con el omega.

***

Louis llegó a su casa con sus mejillas aún sonrojadas, era la primera vez que daba su número a un alfa que ni siquiera él se lo había pedido pero que tampoco se negó a hacerlo.

-Cariño ¿cómo te fue?- preguntó Johanna mientras salía de la cocina secándose sus manos en una toalla.

El omega suspiro.

***

-Mamá ¿porque hiciste eso?- reclamó el alfa una vez que estaban en casa y su hija había ido a jugar a su cuarto.

-Porque Louis le agrada a Romina y a ti.- dice encogiéndose de hombros

Harry se sonrojo y evitó la mirada de su mamá, el omega era agradable, sí, no lo iba a negar, era amable con su hija, que lo adoraba al parecer

y también es muy hermoso...murmuró su alfa.

- Papi ¿Crees que a Louis le gustaría venir a nuestra fiesta de té el sábado?

Ambos adultos se giraron encontrando a la niña usando su pijama de princesas, abrazando a su oso de peluche de color azul cielo

-Podemos invitarlo amor y ver que dice

-Bueno..papi esta vez yo te contaré la historia a la hora de dormir- se acercó al alfa y lo abrazó.

***

Después de tratar que su madre dejara de ser un cupido en su vida, esta se despidió pidiendo que se diera una oportunidad de ser feliz y se despidió de su hijo.

Harry subió por las escaleras con alfombra rosa, la cual había sido elección de su hija cuando se habían mudado hace un par de años, caminó por el largo pasillo rumbo al cuarto de su cachorra cuando la escuchó hablando con su oso.

-Sabe Señor Oso, Lou es muy lindo, huele rico también- acomodo al oso en su cama arropandolo- Es cálido y su corazón suena muy bonito, me cuido cuando me siento solita. Me escuchó cuando le conté de Alicia y de Landon y se sintió bonito aquí.- La cachorra colocó sus manos en su corazón, sonriendo ante el recuerdo del omega.

El alfa sintió una pequeña punzada en su pecho, su pequeña cachorra sentía que le faltaba algo, a pesar de esforzarse por llenar el vacío de la ausencia de su madre, Romina estaba consciente que le hacía falta algo.

Intentó disimular tocando la puerta semi abierta de la habitación, anunciando que estaba ahí.

-Papiii!! entra, le estaba contando al Señor Oso de Louis- Harry asintió y tomó a la pequeña en brazos, aun percibiendo el suave aroma a frambuesa del omega en los risos de su niña

-Al Señor Oso seguramente le agradará cuando lo conozca- la niña sonrió y asintió dejando un besito en la mejilla de su padre

-Anda papi que la historia que me contó Lou es muy bonita.

Harry acomodó a la pequeña en su cama y se recostó a un lado mientras la niña le contaba a detalle lo que recordaba de la historia del omega, cada vez bostezando más seguido hasta que el sueño les ganó a ambos.

Puede que padre e hija soñarán con el mismo omega de ojos azules esa noche.

***

Louis se encontraba revisando algunas tareas de sus alumnos ese jueves por la tarde, habían pasado tres días desde el incidente del parque y aún no tenía noticia del alfa y de la pequeña cachorra, que no había dejado de pensar en ella y en su dulce aroma a cerezas y caramelo.

Cuando su celular vibró, vio que se trataba de un número desconocido en Whatsapp, pero sonrió cuando vio el mensaje y vio de quienes se trataban.


Hola Louis, soy Harry el papá de Romina
¿Cómo estás?

Hola Harry
Muy bien ¿y ustedes?

Bien, oye Romi pregunta que si
podría hacerte una video llamada

Claro! :D


Apenas las palomitas azules fueron marcadas en su mensaje, su teléfono comenzó a sonar, sonrió divertido, al contestar en su pantalla apareció la pequeña omega, hoy llevaba sus rizos peinados en dos coletas dejando escapar algunos pequeños rizos rebeldes, una blusita de manga larga blanca y lo que parecía un vestido de corazones rojos.

-¡Louuu! -Sonrió ampliamente al ver al omega

-Hola cariño, ¿cómo estás?

-Papá es Lou- escucho la risa profunda del alfa- Bien Louuu, sabes estos días pasaron muchas cosas primero...

Louis asiente divertido mientras la niña le contaba lo que había hecho en esos días, hasta que se desvió un poco y empezó a decirle que su papá aun no sabia hacerle trenzas en el cabello y por eso había llevado hoy coletas al colegio, el omega rio divertido con ese comentario ya que escucho al alfa reclamarle a su pequeña por revelar su secreto.

-Romi, dile a tu papá que su secreto está a salvo conmigo- guiño un ojo y la pequeña sonrió

-Ves papá, MiLou es de confiar

Su corazón latía emocionado al escuchar a la cachorra.

-Cariño creo que te desviaste del objetivo de la llamada

La pequeña lo vio raro un rato, hasta que recordó porque le había hablado en primer lugar al omega.

-¡Ah! si es verdad, MiLou ¿Este sábado te gustaría venir a nuestra fiesta de té?

-Claro amor, sería un honor

-¡Si!, ves papá, le diré al Señor Oso - y con eso la niña bajó del regazo de su padre provocando que casi se le cayese el teléfono, después de un movimiento brusco la cámara enfocó al alfa de ojos verdes.

Esta vez llevaba sus rizos recogidos en un moño alto, algunos rizos estaban también fuera de este como los de su cachorra, estaba usando una camisa roja con estampado de flores.

-Hola Louis, disculpa su desaparición pero tenía que decirle al Señor Oso que vendrás

-Hola Harry- sonrió el omega asintiendo- ¿El Señor Oso?

-Es su oso favorito de peluche y digamos que los nombres no son lo nuestro-agregó el alfa sonriendo divertido

-Es tan dulce, entonces la fiesta de té ¿dónde será?

-En nuestra casa, te mandaré la dirección, gracias por aceptar, aunque si tienes otra cosas que hacer...

-Mandame la hora y lugar y ahi los veo el sabado- cortó el omega con su mejillas sonrojadas

Harry asintió divertido antes de despedirse en la llamada ya que había pasado un rato sin oír a su pequeña y eso era señal de cuidado.

Louis rió pero le dio la razón.

***

El sábado Harry se encontró con el dilema de que usar, normalmente los sábados se la pasaba en pants o incluso en pijama, pero Romina le había dicho que debían arreglarse ya que MiLou iba a ser su invitado de honor, le pidió a su padre que le ayudará a usar su vestido azul cielo de princesa y que le sacara sus guantes blancos de encaje y su tiara color plata.

La cachorra había pasado la tarde del viernes ordenando su cuarto y después bajando poco a poco su juego de té a la sala, ya que quería hacer su fiesta en el jardín.

Eso era nuevo, ya que por lo regular las fiestas de té eran en su habitación o en la del alfa, cuando su pequeña se encontraba triste, pero esta vez quería hacerlo a lo grande; desde temprano había despertado a su papá para que la ayudara a acomodar todo en el jardín, habían colocado la carpa de princesas como decía Romina, para cubrir la mesa y el juego de té del sol o en su efecto de la lluvia si está decidida caer en algún punto de la tarde, le había pedido que comprara pastel.

Y ahora el Alfa se encontraba frente a su closet sin saber que usar, cuando unos pasitos se escucharon a lo largo del pasillo cada vez más cerca.

-Papi recuerda que es una fiesta de té de princesas, debes ser el príncipe

Agregó la cachorra centrándose en la cama, balanceando sus piecitos en el borde y sonriendo ante la mirada de incredulidad de su papá.

-Cariño, pero no le dijimos el código de vestimenta a Louis

-Eso ya está resuelto papi

Harry soltó una ligera carcajada, no sabia que tramaba su pequeña pero solo esperaba que Louis no saliera huyendo ante sus ocurrencias.

Ya que la cachorra había dejado en claro que debia ser el principe, tomo un par de pantalones negros, camisa del mismo color y un saco con bordados en dorado y botones en las mangas para usar esa tarde.

Después de vestirse, iba bajando las escaleras cuando el timbre sonó, una pequeña niña corrió desde el jardín emocionada, haciendo sonreír a su padre que ajustó su saco por última vez.

-MiLouuuuuu ¡ya llego papi!! - tomo su mano y lo jalo a la puerta, para atravesar el jardin y llegar al gran porton negro que daba a la calle.

-Espera amor, te vas a caer- agregó el alfa antes de tomar la cerradura y abrir la puerta

-¡MiLouuu!- la niña abrazó al omega apenas verlo, este se tambaleo un poco por efusividad de la cachorra

-Hola cariño, pero qué princesa tan hermosa - sonrió mientras mantenía una mano agarrando el ramo de rosas blancas y la otra la dejaba sobre los hombros de la niña.

Al separarse sonrió hacia la niña que estaba más que feliz de verlo.

-Estas son para ti cariño- extendió el ramo a la pequeña que soltó un grito emocionada mientras las tomaba con cuidado.

-Gracias MiLou, papá son perfectas para mi mesa de té- la niña corrió emocionada dentro de la casa

-¡No corras cariño! - agregaron ambos adultos al mismo tiempo, provocando que Louis se sonrojara.

-Pasa Louis- el alfa se hizo a un lado dejando entrar al omega.

Este iba vestido completamente de negro, con un suerte de cuello alto, pero esta vez su cabello estaba peinado completamente hacia atras. El omega agradeció ir bien vestido al ver al ojiverde usando traje y a la pequeña niña con un gran vestido de princesa.

Ambos caminaron a la casa dónde el aroma a menta, cereza y caramelo predominaba, el omega de Louis ronroneo ante la combinación de estos.

-Papá me ayudas con el florero por favor no lo alcanzó- la vocecita de la pequeña se escuchó desde la cocina.

Harry apresuro sus pasos temiendo que su hija estuviera trepada en los gabinetes tratando de sacar el florero, pero se sorprendió al verla parada a un lado de estos aun con el ramo de flores en sus manos, sonriendo.

Después de un breve momento para colocar las flores en agua, mientras el par de omegas hablaban en la cocina sobre lo que habían hecho esos dos días que no habían hablado, el alfa se sintió completo.

-Papi, puedes llevar las flores al jardín, tengo que darle a MiLou algo antes de empezar con la fiesta de té.

El alfa asintió divertido, mientras su hija tomaba la mano del omega y lo llevaba a su habitación.

***

Esta era la no cita más rara que había tenido Louis, y es que no era una cita aunque Zayn su amigo dijera que sí lo era.

Sonrió divertido mientras subía por las escaleras rosas, siguiendo a la cachorra a su habitación, la cual tenía una R decorada en tonos lilas en la puerta.

Entraron y se encontraron con que la pequeña tenía una pequeña capa azul en su cama, una tiara y corona plateadas sobre esta.

La pequeña tomó la tiara que simulaba flores y la capa azul, acercándose a Louis.

-MiLou esta capa es para ti y la tiara también , la corona es para papá.

El omega asintió y se colocó la pequeña capa y la tiara viendose en el espejo que tenía la pequeña en su habitación, mientras la niña tomaba algo de su cama para acercarse nuevamente al omega.

-Señor Oso, él es MiLou ¿verdad que es lindo?- dijo la niña abrazando a su oso mientras veía al omega a través del espejo.

Louis sonrió enternecido, dándose vuelta y tomó el bracito del oso.

-Un gusto Sir Oso, la princesa Romina me ha invitado a su fiesta de té- dijo mientras hacía una reverencia.

-Le agradas también- dijo la cachorra sonriendo y tomando nuevamente la mano de Louis para ambos bajar al jardín.

Cuando la niña le iba diciendo todo lo que le había pedido a su papá para la fiesta, Louis pudo observar un poco más la amplia casa y sobre todo algunos marcos de fotos, en su mayoría de Romina, pocas con su papá, muchas con su abuela y un hombre mayor que supuso sería su abuelo.

Y casi al final del pasillo llegando a las escaleras estaba una foto del alfa de ojos verdes con una mujer de larga cabellera castaña, ojos azules y un vientre abultado, debía ser la mamá de Romina.

Al llegar al jardín se topó con una escena digna de un cuento de hadas; bajo un toldo blanco se encontraba una mesa de madera blanca sobre un mantel de tela, en la cual tenía ya dispuesto un exquisito juego de té, bocadillos y el pastel que la pequeña le había dicho que compraron, al centro de la mesa el florero con las rosas que le había traído. Mientras el alfa se encontraba revisando algo en su celular, cuando se percató de la presencia de los omegas se levantó e hizo una reverencia.

Romina guió a Louis por el jardín llegando a la tienda soltó su mano solo un momento para entregarle a su papá la corona que traía con ella, el alfa la aceptó y colocó sobre sus rizos.

Tomó la mano de su pequeña y dejo un beso sobre esta, la niña sonrió divertida

-Príncipe le presentó al Príncipe MiLou

Harry volvió a hacer una reverencia pero esta vez tomó la mano de Louis igual que la de su hija, dejando un ligero beso sobre esta, el omega se sonrojo.

Una vez que la pequeña hizo las presentaciones les pido que tomaran asiento para comenzar con su fiesta de té. Louis se sorprendió de ver que la pequeña había pedido a su padre que preparara té de verdad.

Poco a poco la tarde fue pasando con ellos disfrutando de un divertido momento, en algún punto de esta Romina le pidió a Louis que le contara una historia y este con gusto lo hizo, en una parte del relato la niña terminó acurrucada en su regazo, con su cabecita recostada en su pecho, como esa vez en el parque, pero esta vez la pequeña se quedo profundamente dormida.

Harry observaba la imagen que tenía enfrente, su cachorra estaba acurrucada en los brazos de MiLou, hasta que sus ojitos se cerraron, pensó que el omega le pediría que la quitara pero en lugar de eso la abrazó más cerca de él. Con su mano recorrió el rostro de la pequeña, sonriendo genuinamente.

El olor a frambuesa se hizo más fuerte, Louis no sabía porque cuando tenía a la cachorra así de cerca su omega actuaba por sí solo, sintió pena, el no deberia hacer eso y menos en casa del alfa, cuando levantó su rostro apenado se encontró con los ojos verdes del alfa que lo veían maravillado.

-Se ha dormido

Harry asintió, sin palabras, su alfa solo un poco más confundido que él preguntándose una y otra vez.

¿Omega eres tú?

¿Es nuestro omega?


***



Every star is an eye in the sky.


Romina se encontraba en clases, feliz y sumamente emocionada, había pasado 4 fiestas de té dónde MiLou había estado con ellos y siempre terminaba dormida en brazos del omega.

Y en la última semana habían ido a comer helado dos veces después de clases, aunque sin su padre, ya que el alfa tenía trabajo, esas ocasiones la abella Anne los había acompañado.

Hoy en su clase de dibujo le habían pedido que dibujara el momento más feliz con su familia, todos dibujaban cosas parecidas, fiestas, viajes o aventuras con sus papás pero la pequeña cachorra de rizos de chocolate dibujó sus fiestas de té con su papá y su MiLou.

-¿Quién es MiLou?- preguntó la maestra al ver el dibujo de la pequeña que esta vez había dibujado a una persona más aparte de su padre.

-Es MiLou, Miss - respondió la niña mientras coloreaba los corazones alrededor del nombre de MiLou

***

-Liam te lo juro que no se que me pasa cuando lo tengo cerca

-Se te desconecta el cerebro hermano- murmuró divertido el alfa mientras guardaba los documentos en una carpeta.

-Es que Romina le busca tanto, y Louis simplemente está ahí y yo solo puedo observarlos y pensar que estamos al fin...no se

-¿Completos?, ¿Siendo una familia?

Harry asintió.

-¿Y porque no le invitas a salir sin Romina?

-¿Crees que acepte?

-¿Y por qué no lo haría? va a fiestas de té de tu hija, juega a con ella y si mi ahijada me dijo lo correcto, la semana pasada salió con Anne y Louis a comer helado y se la pasó muy bien.

-Si, pero eso no quiere decir que yo le guste.

-¿Osea que si te gusta el omega?- preguntó el alfa moviendo sus cejas divertido.

Harry suspiró resignado, por supuesto que le gustaba.

Y a Romina también.

***

Louis estaba acomodando unos papeles que tenía en su escritorio cuando se encontró con su expediente médico, ahora parecía tan lejano todo lo que había vivido.

El sonido de su teléfono lo sacó de los recuerdos amargos de lo que fue su vida años atrás.

Era un mensaje de Harry, sonrió.


Hola Louis,
¿Qué harás hoy en la noche?

Hola Harry
Mmm creo que estar en casa
¿Por qué?

Me preguntaba si te gustaria salir
a cenar conmigo esta noche

Claro, me encantaría ir
contigo y Romina

No, esta vez solo seriamos nosotros dos

¿Como una cita?
¿solo los dos?

Si, me encantaría que tuviéramos una cita

Muy bien, entonces
¿dónde te veo y a que hora?


Cuando quedo con el alfa en verlo a las ocho en el restaurante Veneto, aun sentía un ligero temblor en sus manos y su rostro completamente caliente.

El alfa le había invitado a una cita, su corazón parecía querer salir de su pecho de felicidad. Pensó que nunca pasaría esto. Marco el número de Zayn, tenía que contarle a alguien, el omega contestó al segundo tono.

-Hola Tommo ¿cómo estás?

-Tengo una cita con Harry hoy en la noche- soltó sin más

-Noche de películas en familia ¿otra vez?

-No Zayn, será una cena para nosotros dos solos, sin la niña

-¡Al fin!, Lou por favor besalo ya esta noche

-Oh por dios cállate

-Cariño ustedes hicieron la familia antes de salir, que lo beses hoy no estaría mal.


***

Harry se encontraba abotonando la camisa blanca frente al espejo, esperando a que Robin y su madre llegaran por Romina la cual estaba sentada en la cama de su papá abrazando al Señor Oso, mientras sostenía el dibujo que había hecho en clase.

-Entonces la Miss nos puso a dibujar el mejor recuerdo que tuviéramos en familia y yo dibuje las fiestas de té con MiLou.

-¿De verdad son el mejor recuerdo cariño?- preguntó el alfa mientras pasaba sus manos por su larga cabellera intentando acomodarla.

-Los más recientes si papá...oyeeeee...¿A dónde irás hoy tan guapo?

-A cenar amor con alguien, por eso hoy te quedarás con tus abuelos.

La niña asintió, hizo un puchero pensando en quién podría ser la persona con la que su padre iría a cenar.

-Romi, dime algo ¿Porque quieres tanto a MiLou?

La niña sonrió y sus ojitos se iluminaron.

-Porque se siente bien aquí papi- agregó la niña mientras colocaba sus manitas en su pecho, en su corazón.

El alfa asintió, podía entender ese sentimiento a la perfección; el timbre anunció la llegada de los abuelos y su cachorra salió corriendo a recibir a los abuelos.


***

Louis estaba nervioso, pero emocionado a la vez; aunque sería un poco extraño estar con el alfa sin la niña corriendo de un lado a otro o sentado en su regazo.

Habían establecido un tipo de amistad ya que la pequeña insistia en verlo, el no negaría que también amaba pasar el tiempo con ella y aunque cada vez se sentía más cerca de ambos en su reuniones, pocas veces había hablado con él alfa, ya que este prefería siempre verlo con su hija.

Zayn le había dicho desde que lo habían invitado a la primera fiesta de té que tanto el alfa como la pequeña habían caído por él.

-Cariño, eres tú ¿Quien no quisiera tener a este bello omega en casa? ¿Qué alfa no quisiera verte cuidando de su descendencia y más aún cuidarte y mimarte a ti y a tus cachorros?- agregó el ojimiel al acomodar su bufanda.

Entró al restaurante siendo recibido por el dulce aroma de la pasta italiana, que tanto amaba, al llegar la hostess sonrió cálidamente, y lo acompañó a la mesa dónde el alfa le estaba esperando.

Estaba de espaldas, bebiendo de la copa de cristal llena de vino tinto.

-Buenas noches Harry

El alfa al oír la dulce voz del omega, giró su rostro y sus ojos se iluminaron, dejó la copa sobre la mesa y se puso de pie, tomó la mano de Louis y dejó un beso sobre esta, como hacía en cada fiesta de té.

***

La cena había transcurrido de lo más tranquila y relajante para ambos, hablando de su día a día, así como Harry mencionando el dibujo de la clase de Romina, que hizo sonrojar al omega.

-Gracias por todo Lou

-¿De qué hablas Harry?

-Si Lou, gracias por todo, por aparecer en nuestras vidas. Por hacer a Romina tan feliz, ella no convivia con omegas, solo con mi madre.

-Oh, yo eso no lo sabía, cuando pasó lo del parque simplemente algo me dijo que tenía que ayudarla

-Y lo haz hecho de una manera que no te imaginas, crecer sin su madre ha sido difícil para ambos

Louis colocó su mano sobre la del alfa dando un ligero apretón tratando de consolar al alfa que tenía enfrente.

Alfa todo estará bien, estoy aquí.

Harry giró su muñeca para tomar la mano del ojiazul, entre las suyas y la acercó nuevamente a sus labios.

Omega alfin estas conmigo

Sus ojos decían más de lo que sus labios pronunciarian alguna vez.

Esa velada culminó con el alfa llevando al omega a su casa, ambos tomados de la mano.

Cuando Louis pensó que el ojiverde se despediría como siempre besando su mano, fue sorprendido por el alfa tomando su rostro entre sus manos y juntando sus labios en un ligero pero profundo beso que lo hizo suspirar.


***

3 meses después...

-Entonces niños, las mamás son aquellas que nos protegen, nos cuidan y nos aman incondicionalmente.

La manita de Romina se levantó al momento, la maestra le dio la palabra

-¿Miss uno puede escoger a su mami?

-A nuestra madre biológica no pequeña, pero si a nuestra madre de corazón.

La niña asintió, sonriendo.

-Bien ahora es momento de empezar a iluminar la carta que haremos a las mamis para invitarlas al festival.

Cuando dijo esto se acercó a Romina, la pequeña el año pasado había llorado ya que su mamá había muerto y no tenía a quien hacerle sus dibujos pero al acercarse la maestra se dio cuenta que la niña dibujaba feliz, mientras leía su caligrafía un claro trazo "Mami MiLou".


***


-¿Y entonces ya son novios?- murmuró el alfa durante lo que se suponía que era una junta importante.

-No ahora Liam

El alfa suspiro, su amigo lo había mantenido en suspenso con respecto a la relación con el omega. Sabía que salían en citas regularmente, tanto solos como con la niña pero nunca entraba en detalles.

-Por favor dime que pronto le pedirás que sea tu omega

Harry se sonrojó y puso sus ojos en blanco tratando de hacer que Liam se callara.

Claro que planeaba pedirle a Louis que fuera su novio, su omega, pero primero tenía que estar seguro que el ojiazul quería estar con él y su hija.


***


-No puedo creer que aún no te pida que sean novios.

-Zayn, no debe ser fácil, no es solo él, Romina es lo más importante para ambos, para Harry.

-Por eso mismo, siento que solo está postergando lo inevitable. Tu adoras a la niña y ella a ti y el padre ni se diga.

Louis sonrió recordando a la pequeña omega correr a sus brazos cada vez que se veían, seguido de su dulce voz repitiendo MiLou una y otra vez.

-Solo dejare que esto fluya Zayn, y cuando tenga que pasar así será.


***


Faltaban exactamente 3 días para el festival de las madres y Romina se encontraba sentada en el asiento trasero del auto de su padre con el sobre azul cielo en sus manitas.

Ambos se dirigían al parque para comer con Louis, que estaba saliendo de dar clases.

El alfa observaba a la pequeña a través del espejo retrovisor, no le había querido enseñar lo que lleva en el sobre, solo le había dicho que era para MiLou.

Cuando llegaron al parque, al emprender el camino a la zona de mesas dónde verían al omega ambos se encontraron con una señora vendiendo flores, la niña jalo a su papá al pequeño puesto.

-Mira papá como las flores que me lleva MiLou los sábados.

Harry asintió, se había convertido en algo que Louis hacía cada sábado ya fuera porque tenían sus fiestas de té o solo porque pasaban el tiempo juntos.

-¿Quieres que le llevemos unas flores a MiLou?

-Si- agregó la niña emocionada.

El alfa pagó a la mujer por el ramo más grande de rosas blancas que tenía, y así retomaron su camino.

La niña vio al omega sentado de espaldas, llevaba una sudadera amarilla que lo cubría del cambiante clima de Londres, tenía un libro en sus manos y sobre la mesa descansaba una canasta de picnic.

-Papá ahí está MiLou, ¿puedo ir ya? - dice mientras da pequeños saltitos

El alfa suelta su mano asintiendo y ve como la niña se aleja corriendo en dirección al omega, mientras grita una y otra vez MiLou, haciendo que el omega la busque al oírla, deja el libro sobre la mesa y se levanta para recibir en sus brazos a la pequeña.

-Oh pequeña, te extrañe mucho

-Y yo a ti MiLou.

Louis le da un beso en la frente y la niña se acurruca en su pecho, escuchando el latir del corazón del omega, que amplía su sonrisa al ver al alfa de ojos verdes acercarse con un ramo de rosas blancas.

-Para ti - las extiendo y Louis sonríe y sin pensarlo acerca sus labios a los del alfa y deja un pequeño beso sobre estos, Romina ríe bajito al ver el rostro de su padre ponerse del color de un tomate rojo, pocas veces los a visto besarse pero nunca a preguntado nada.

Los tres tomaron asiento en aquella banca de madera, y mientras Louis comienza a sacar la comida de la canasta, Romina saca de su abrigo el sobre azul que traía.

-MiLou, esto es para ti- extiende sus manos con el sobre hacia el omega, el cual sonríe al verlo y lo toma para después dejar un beso sobre la cabecita de la pequeña.

-Oh cariño, muchas gracias - agrega mientra toma asiento nuevamente y le pasa uno de los bocadillos al alfa que lo ve interesado por saber el contenido del sobre

El omega abre este y lo primero que se encuentra es un una tarjeta llena de corazones azul dibujos con letras grandes que dice MILOU, al darle la vuelta ve que se trata de una invitación.


Querida mami nos complace invitarte al 
festival del día de la madre que se llevará
a cabo el próximo jueves 10 de mayo en
el auditorio principal.

Romina estaría encantada de que
su mami MiLou estuviera presente en
este día tan especial.



Los ojos de Louis se llenan de lágrimas al leer mami MiLou en aquel trozo de papel, Harry le observa intrigado ya que solo puede ver que la carta que dice MILOU pero no puede ver que es lo que dice al reverso.

-MiLou- se aclara la garganta la pequeña y toma la mano del omega- ¿Quieres ser mi mami?

Harry es el primero en soltar una lágrima de sus ojos, y escuchando a su pequeña hacer esa pregunta al omega de ojos azules se da cuenta que la niña ya ha elegido y dado el paso antes que él.

-Oh cariño, ven acá- Louis toma a la niña en sus brazos y su omega llora al igual que el de felicidad y ternura.

El alfa observa a la niña acurrucarse en el regazo del omega, esperando una respuesta, este sonríe y se limpia las lágrimas que salen de sus hermosos ojos.

-Sería un gran honor para mi pequeña

-¡Mami MiLou! - dice la cachorra mientras se pega más al pecho del omega, el cual levanta su vista para encontrarse con los cristalinos ojos verdes que observan la escena.


***


One single word...+18


Louis se encontraba en casa del alfa, después de la emotiva carta del parque, comieron y decidieron pasar la tarde en los juegos, terminando así con una pequeña profundamente dormida en los brazos del omega.

El omega deja suavemente a la pequeña en su cama, para después arroparla y dejar un beso en la frente de la niña, que murmura entre sueños mami MiLou.

Harry lo observa desde la puerta sonriendo, tiene que hablar y lo sabe pero cuando Louis se acerca a él y sonríe, él simplemente lo abraza.

-Quédate con nosotros siempre Louis.

-No podría dejarlos aunque lo intentara.

El alfa sonríe y junta sus labios con los del ojiazul, su alfa le pide a gritos que le diga todo a Louis y sin meditarlo mucho deja que este tome el control.

Aún sosteniendo al omega, lo saca de la habitación de su hija y lo pega a la pared del pasillo, presionando su cuerpo contra él, un suspiro ahogado sale de la boca del menor.

-Se mi omega Louis- vuelve a dejar suaves besos sobre los rosados labios del chico- Se la mamá de Romina y de los cachorros que vengan después.

Louis se estremeció ante las palabras del alfa, el beso se torna posesivo, demandante, no dando tiempo al omega de contestar con palabras, pero sí con acciones, este toma sus rizos y tira de ellos provocando un gemido en el alfa que lo hace separarse un breve momento de él.

-Si alfa- murmura sonriendo contra los labios del alfa que se curvan en una sonrisa y vuelve a sentir sus labios sobre los suyos.

No importa si solo han pasado pocos meses, su alfa y su omega se reconocen y saben que están dónde deben estar.

Aun besándose Harry comienza a caminar en dirección a su habitación, que al abrirla los recibe a ambos el fuerte aroma del alfa, la menta fresca hace ronronear a Louis.

Soltando un momento al omega, cierra la puerta tras él y coloca el seguro, aunque la probabilidad de que su hija se despierte y lo busque es casi nula no quiere que sean sorprendidos por ella.

Louis se ríe ligeramente al entender la acción del alfa, el cual se encogió de hombros y vuelve a tomar en sus brazos al ojiazul, para seguir disfrutando de sus labios.

Cuando llegan al borde de la cama es el ojiverde el que toma asiento en el borde de esta y observa a través de la poca luz de la luna que se mete por las ventanas de la habitación al omega, toma el borde de la sudadera y levanta su rostro para encontrarse con la intensa mirada de Louis, que se está mordiendo su labio inferior.

El olor a frambuesa se hace más espeso y dulce por las feromonas del omega, mientras el alfa levanta su sudadera para quitarla dejándolo en una playera negra de tirantes, que se pega a su torso, dejando a la vista sus brazos con tatuajes y por el cuello de la playera se asoman unas letras que adornan las clavículas del omega, el alfa sonrie, nunca se había dado cuenta que Louis tenía tatuajes, él siempre usaba camisas y suéteres de manga larga.

-¿Porque nunca había visto que tenias tatuajes omega?

Louis toma su rostro y deja un suave beso sobre sus labios sonriendo al separarse.

-Porque en primer lugar nunca preguntaste y dos en la escuela dónde doy clases no me gusta que sepan los alumnos que los tengo.

El alfa sonríe posesivo al darse cuenta que solo él los ha visto, las manos de Louis se deslizan por su cuello, clavículas hasta llegar al primer botón de su camisa para desabrocharlo

-¿Y tu alfa, tienes más tatuajes a parte de las golondrinas?

-Si amor, muchos más.

Louis termina de abrir los botones de la camisa y la aparta del torso del alfa para encontrarse con una mariposa en el torso bien definido del ojiverde, con ayuda de este termina de quitarle la camisa blanca de rayas negras que termina en algún lugar del piso, dejando así al descubierto los brazos del alfa uno más lleno de tatuajes que el otro, dándole un aspecto sexy con sus largos rizos cayendo sobre su hombros.

Harry tomó al ojiazul de sus caderas para pegarlo más a él, sentándose en su regazo, la menta fresca envolvió al omega, que gimió al sentir la erección del alfa debajo de él, mientras el rizado dejaba besos por su cuello, deteniéndose un poco más en algunas partes, dónde seguramente mañana tendría una marca.

Las manos del alfa tomaban su cintura con fuerza, acercándolo más a él, disfrutando del omega y sus acelerada respiración, estrujando la playera entre sus manos antes de quitarla, provocando que se separaran un momento.

El alfa observo maravillado los hermosos ojos azules del omega ahora practicamnete negros, que lo observaban expectantes, tomo su rostro y beso suavemente sus labios, luego coloco sus manos en sus gluteos, asegurandose de tomarlo con fuerza para girar en cama y ahora recostar al ojiazul en esta.

Un gemido salió del omega al sentir el cuerpo del ojiverde sobre él, entre sus piernas dónde era más que consciente que su lubricante empezaba a mojar su ropa interior y sus pantalones, una de las manos del alfa bajó de su trasero a lo largo de su pierna primero por la parte externa y después por el interior de ésta en dirección a su entrepierna, dónde se encontró con la erección de Louis que reclamaba atención y con la humedad del lubricante, mordió el labio inferior del chico, tirando de él mientras se escapaba un leve gruñido de satisfacción.

Regresó su atención a la parte delantera del pantalón del omega para quitarselo, apartándose brevemente para observar que el ojiazul estaba usando unas diminutas pantaletas de encaje negro que resaltaban sus caderas, su piel contrastando en la oscuridad de la habitación.

De pie al borde la cama entre las piernas del omega, lo observaba mientras esté muerde su labio inferior, con su respiración agitada, envuelto en el aromas de ambos que ahora era más que embriagante con las feromonas de los dos y el olor del bendito lubricante del omega.

Sin dejar de mirar los preciosos ojos azules, el alfa se quitó el resto de su ropa quedando solo en unos boxer negros entallados dónde era más que notoria su erección.

Volvió a tomar el lugar entre las piernas del omega, besándolo cada vez más intensamente, una de sus manos tomando la nuca del ojiazul y la otra paseandola por el torso de Louis, deteniéndose un momento en lo que parecía ser el leve relieve de una cicatriz en el medio del pecho del omega, preguntando qué es lo que la había causado.

Pero sus pensamientos se salieron de control cuando el omega mordió su labio inferior y tiró de este como lo había hecho él.

-Alfa, por favor - murmuro contra sus labios.

-¿Qué pasa amor? ¿Qué es lo que quiere mi omega?

-A ti alfa por favor...- su frase quedó interrumpida cuando la mano de Harry se adentro en sus pantaletas y tomó su miembro para masturbarlo.

-Paciencia cariño, esta noche quiero adorarte.

Sacó su mano de la prenda,para tomar la tela con fuerza tirando de ella hasta que escuchó cómo se rasgaba, la cual estaba completamente empapada del lubricante, la arrojó al piso.

Tomó la pierna del omega y la levantó dejando más expuesto al ojiazul que respiraba agitadamente, sonrió contra sus labios y comenzó el camino de besos suaves por su cuello, clavículas, pecho deteniéndose unos momentos en cada pezón hasta dejarlos duros y seguir con su recorrido, cuando llegó al vientre bajo del omega dejo un beso más delicado sobre este.

-Muero por verte tan lleno de mi, pero más aún quiero verte con mis cachorros creciendo dentro de ti- dijo mientras levantaba su mirada encontrándose con los preciosos ojos azules de Louis, con sus mejillas completamente sonrojadas.

-Mmm Harry- gimió el omega ante las palabras del alfa, si él también quería ver eso. Pero primero quería sentir al ojiverde dentro de él.

El alfa continuó bajando hasta llegar al miembro del omega el cual tomó con una mano, estimulándolo para después tomarlo en su boca.

-¡Oh dios!- Louis se incorporó sobre sus codos al sentir la cálida boca del alfa rodearlo.

Harry sacó el miembro de su boca para seguir dejando besos, en todas partes cada vez acercándose más a la entrada de Louis, tomó ambas piernas del omega y las colocó sobre sus hombros abriéndose un poco más, exponiendo completamente al ojiazul ante él.

-Estás tan mojado para mí cariño- dijo antes de besar su entrada, seguido a este ligero roce comenzó a estimular el apretado esfínter, provocando más gemidos del omega y que poco a poco más lubricante brotara de este.

Louis simplemente se sentía al borde del abismo, con cada caricia de la boca del ojiverde, pero creyó que se correría cuando sintió a Harry introducir un dedo en su interior, gimió y tratando de sujetarse a algo ante las placenteras sensaciones, tomó los rizos del alfa y tiro de ello acercandolo más a su entrada, pudo sentir la sonrisa de este antes de introducir un segundo dedo dentro del omega.

-Harryyy...¡ahh!...¡Dios!, me voy a correr.

Cuando sintió que estaba cerca de explotar el alfa se separó de él, se incorporó entre sus piernas, aun con sus dedos en el interior del ojiazul, pero sin moverlos, se acercó hasta volver a juntar sus labios, haciendo al omega probar su propio lubricante de la boca del alfa.

Con sus manos tiró nuevamente del cabello de Harry, besándolo más profundamente, para después de una de estas bajarla por el pecho del alfa, hasta llegar al gran miembro que aún se encontraba dentro del boxer, tirando de la prenda hacia abajo.

Comenzó a mover su mano de arriba hacia abajo, apretando un poco al llegar a la base del miembro para luego seguir hasta la punta, dónde se encontro con el presemen que salia de este, con su pulgar lo esparció por a punta provocando un gruñido del alfa, que a la par de las atenciones que recibía de su omega reanudo del movimiento de sus dedos dentro de él.

Había pasado tanto desde que había deseado tanto a un omega, no solo físicamente, con Louis se sentía nuevamente completo, su casa se sentía un hogar cuando él estaba con ellos, cuando veía al omega jugar con su hija, acurrucandola en sus brazos, cada vez que tomaba la mano de Louis y este sonreía, cada vez que lo abrazaba o lo besaba.

Era feliz otra vez.

Su omega estaba en casa otra otra vez

Sintiendo el ligero tirón en el viente, se separó de Louis, sonrió cuando este abrió los ojos, sus labios ahora estaban ligeramente hinchados, un poco más rojos a causa de los besos.

Tomó nuevamente el lugar sobre el omega, entre sus piernas colocándolas alrededor de su cadera, tomó su miembro dirigiéndose a la entrada que se contrajo al sentirle restregandose, sin penetrarlo aun.

-Alfa, por favor- movió sus caderas- Te necesito

Harry sonrió ante sus palabras y sin pensar más tomó su miembro y comenzó a penetrarlo lentamente, siendo recibido por las paredes estrechas y calientes del omega que se contraen aferrándose a él con cada centímetro.

***

Louis se sentia tan lleno, el alfa era muy grande, mucho más que los consoladores que tenia para sus celos, más grande que los pocos alfas con los que había tenido sexo.

El alfa soltó un gruñido cuando por fin estuvo completamente dentro de él, más no se movió, solo se incorporó para observar su unión con el omega, el miembro de este completamente duro contra su abdomen y podía jurar que veía una pequeña curvatura pronunciada en su vientre.

Tomando con una de sus manos la cadera del omega masajeo el hueso de esta tratando de calmar su respiración, mientras que con la otra mano toco el vientre del ojiazul, haciendo una leve presión provocando que Louis gimiera agudamente mientras arqueaba su espalda, su interior contrayéndose.

El omega no podía creer que literalmente veía a Harry dentro de su vientre, gimió al imaginarse lo lleno que estaría cuando este se corriera dentro de él y lo anudara.

Cuando el alfa noto más regular la respiración del omega comenzó a moverse poco a poco dentro de él, aun viendo con cada movimiento como su miembro se perdía dentro del omega, era una vista demasiado erótica ya que esta se completaba con el miembro del omega moviéndose con cada embestida.

En algún punto una de estas embestidas fue más profunda sacando a Louis un gran gemido, Harry había dado directamente en aquel punto sensible dentro de él.

Inclinándose otra vez sobre el omega, negó resistiéndose a dejar ir tan pronto por su orgasmo, el omega lo tomo les cuello, jalandolo para besarlo, mientras el alfa reanudaba sus movimientos dentro de él, cada vez más profundos, algunos rápidos y otros deliciosamente lentos.

Louis tomó un poco de impulso haciendo girar al ojiverde para cambiar de posición quedando así el arriba, dio un respingo cuando sintió más profundo al alfa dentro de él.

Harry tomó sus caderas, ayudando a los movimientos que estaba haciendo el ojiazul, perdido en la decadente escena que veían sus ojos, Louis tenía los ojos cerrados, su cabeza estaba ligeramente inclinada hacia atrás, pasaba su lengua por sus labios perdido en la sensación placentera de sentirse tan lleno y estimulado en su totalidad, su cuerpo cubierto de una ligera capa de sudor, su estrecha cintura, su cadera que se movía de adelante hacia atrás cada vez más rápido, sus manos apoyadas en el abdomen del alfa, enterrando un poco sus uñas buscando algo a que sujetarse.

El alfa apoyo los talones en la cama para impulsar su cadera hacia arriba cambiando el ritmo de los movimientos, el omega gimió y se dejó caer en su pecho apoyando sus manos a los costados de la cabeza de Harry, mientras él tomaba sus glúteos para primero apretarlos y después abrirlo permitiendo que su miembro llegara más profundo en su interior, con embestidas cada vez más rápidas, el sonido de sus pieles mojadas chocando una y otras vez.

El ojiazul gimió contra sus labios y abriendo la boca en una gran o se corrió sobre sus abdómenes, sus entrañas vibrando y contrayéndose provocando que el nudo del alfa se hinchara, estirandolo más.

-Omega ¿Puedo...?- Harry no terminó su frase ya que Louis lo interrumpió besándolo profundamente, con lágrimas en sus ojos ya que se encontraba sobre estimulado.

-Anudame alfa, por favor.

Ambos continuaron besándose, mientras Harry seguía penetrando al ojiazul cada vez más rápido hasta que su nudo se hinchó por completo impidiendo que saliera del omega y se corrió ante la dulce sensación asfixiante.

Louis nunca antes se había sentido tan lleno y pleno en su vida, sentía dentro del como el miembro del alfa se contrae liberando su semen dentro de él.

-Te amo Louis- murmuró el ojiverde olfateando su cuello

Incorporándose un poco toma con sus manos el rostro del alfa, observando a detalle sus hermosas facciones ahora cubiertas de una ligera capa de sudor que provocan que algunos de sus largos rizos se peguen a su frente y cuello, pega su frente con la del alfa para frotar sus narices en un contacto inocente.

-Y yo a ti Harry.

El alfa lo abraza feliz, sintiéndose completo y pleno nuevamente, con su omega en brazos.

Ambos permanecen abrazados hasta que el nudo del alfa baja y le permite salir del interior de Louis, este gime ante la sensación de vacío.

Harry lo acomoda en la cama para incorporarse y dirigirse al baño, no tarda más que un par de minutos y sale con una toalla mojada, con la cual limpia al omega, pasando ligeramente por sus muslos, su miembro y se detiene cuando termina de limpiar el pecho del omega, a observar como el vientre de este se encuentra ligeramente hinchado.

Deja un par de besos en este, mientras deja la toalla en el piso y se acomoda nuevamente en la cama a lado de su omega.

Este solo se acurruca sobre el pecho del alfa, aún enternecido por la acción de Harry.

Mientras Louis comienza a perderse en el mar de los sueños observa el brazo del alfa lleno de tinta, sonríe al ver el ancla, el tiene un nudo tatuado y no puede evitar sonreír, cuando está por quedarse completamente dormido sus ojos se detienen viendo que debajo de ésta el alfa tiene tatuado una serie de números.

2802010386

...



You'll see angels fly.


El alfa estaba feliz y mientras el omega se queda dormido entre sus brazos, simplemente no puede dejar de sonreír, respirando el dulce olor a frambuesas se deja llevar por Morfeo.

***

Harry se encuentra sentado en una banca del parque observando a Louis y Romina jugar en los columpios, mientras él da un sorbo a su café.

La risa de su hija era música para sus oídos, amaba estos momentos con ellos, cuando deja el termo de café a su costado se da cuenta que una mujer está sentada a su lado, el olor a fresa llega a su nariz y dirige su vista sorprendido al ver que la persona a su lado es Alexandra, la omega observa a su hija jugando, va completamente vestida de blanco, su cabello largo cae en ligeras ondas, sus ojos azules brillan al igual que la primera vez que los vio.

-Louis es perfecto Harry

El alfa asiente, aun sin creer lo que sus ojos ven.

-Mi niña está tan feliz con él- sonríe colocando una mano sobre la del ojiverde- Y tu también lo eres.

-Alex yo...-la omega sonríe divertida, coloca su dedo índice sobre los labios del alfa

-Harry lo sé, siempre tendré un lugar en tu corazón, pero ahora amas a Louis y eso está bien, mereces amar y ser amado cariño.

-Gracias por esto Alex, yo solo no se como explicar lo que pasó, simplemente Louis llegó a nosotros.

-Siempre mi corazón regresará a ustedes amor, y Louis es la prueba- dijo la omega mientras delineaba con su dedo el tatuaje de números debajo del ancla.

Harry permaneció en silencio, tomó la mano de la omega y dejó un suave beso sobre esta.

***

El alfa abrió los ojos aun un poco confundido con el sueño que había tenido, pero con una extraña paz y tranquilidad en su alma, sonrió al darse cuenta que el omega estaba aun dormido sobre su pecho, el olor a frambuesas y menta mezclados en armonía, le dieron los buenos días, giró un poco su cabeza buscando el reloj sobre su mesa de noche.

Marcaba las 8:30 am, su cachorra no tardaría en despertar; debían vestirse, pasó su mano por la espalda del omega provocando que este se moviera y frotara su rostro contra su pecho.

-Buenos dias omega- murmuró dejando un beso sobre el cabello desordenado de Louis

-Mmm ...buenos días a ti alfa- contesto el ojiazul abrazándolo más fuerte.

-Debemos levantarnos amor Romina, no tarda en despertar.

-Ajá- murmuró el omega y Harry está casi seguro que ha vuelto a cerrar los ojos, niega divertido.

-Oh mi dulce omega, ¿aún tiene sueño?

-Si, mucho...

Pero antes de que vuelva a cerrar sus ojos Louis, el alfa comienza a hacerle cosquillas provocando risa al omega que se retuerce. En algún punto de este ataque Harry termina sobre el omega, sus ojos azules brillan tanto, su sonrisa complementa sus mejillas rojas por el esfuerzo de la risa.

-Me gusta como luce tu cuello hoy amor - agrega el alfa antes de besar sus labios

-No puedo imaginar por qué razón alfa

Harry mueve sus cejas arriba y abajo sonriendo divertido, vuelve a besar a Louis en los labios, y después comienza a bajar por su cuello hasta que llega al pecho del omega encontrándose con la cicatriz de tintes rosáceos a mitad del pecho del omega.

-¿Puedo saber que la causó?- pregunta mientras deja suaves besos sobre esta, haciendo estremecer al omega.

-Es de una operación... yo ... recibí un trasplante de corazón hace poco más de 5 años

Harry se incorpora al momento sorprendido con la información que acaba de escuchar.

-Nunca lo mencionaste- pega su frente a la del omega y este suspira.

-No es algo que me guste hablar, no me mal entiendas agradeceré siempre a mi donador y a su familia por devolverme la vida.

Harry asiente, un poco abatido ya que él sabe lo que es dejar ir a un ser amado para darle la oportunidad a otros de salvar su vida.

-Siempre estará esa cicatriz que me recuerda lo que paso, espero no te desagrade.

El alfa lo beso, y negó ante sus palabras.

-Por supuesto que no amor, nunca me lo parecería.

Agregó antes de volver a bajar su rostro a la cicatriz trazando primero con sus dedos y después depositando suaves besos, siguió con su recorrido por el pecho de Louis hasta llegar a la parte baja de sus costillas del lado izquierdo dónde había una serie de números tatuados.

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Abrió los ojos sorprendido, nunca podría borrar esos números de su mente, ni de su cuerpo; eran los mismo que llevaba en su brazo.

Pasó su dedo índice delineando los trazos, el omega suspiro ante la acción.

-No solo llevó su corazón; la llevo en mi piel, como tributo de devolverme mi vida.

El alfa sintió una lagrima rodar por su mejilla la cual cae en el pecho del omega, ahora entiende el sueño, se incorpora y jala a Louis sobre su regazo.

-Louis yo...se quien fue tu donador

-Lo sé alfa-murmura antes de tomar la mano izquierda del alfa y tocar la misma secuencia de números tatuados.- Lo vi anoche, solo quiero preguntarte..bueno si puedo saber...

-¿Qué era de mí? ¿quién era?

-Sé que era una hermosa omega joven...

Harry tomó su rostro, maravillado del azul profundo que veía en esos hermosos ojos.

-Alexandra, era increíble, amable, dulce ...-dejo un beso sobre la punta de su nariz - Como tu

Louis frotó su mejilla contra la mano del ojiverde que aún sostenía su rostro.

-Era la mamá de Romina- el ojiazul abrió los ojos como platos, pensó que tal vez era solo un familiar o una amiga, nunca se imaginó que era la esposa de Harry.

-Fue un accidente de tránsito, y solo no resistió- Louis lo rodeo con sus brazos no podía creer lo que estaba pasando.

-Pero, entonces ¿Romi ya había nacido?

-No, todo pasó unas semanas antes de que ella naciera.

-Oh por Dios Harry - lo abrazo más fuerte, no podía imaginarse lo que había pasado el pobre alfa, su pecho dolió solo de imaginar al alfa perdiendo a su esposa y sosteniendo a su pequeña cachorra, por un instante recordó aquel grito desgarrador que escucho ese dia en el hospital, era él.

-Pero te encontramos y no pienso dejarte ir.

-Yo ya los había encontrado antes de esto alfa...solo tardamos un poco en coincidir.

Harry lo miró extrañado pero sonrió cuando el omega enterró sus dedos en su cuero cabelludo dando un pequeño masaje, cuando estaba por besarlo unos golpecitos en la puerta sonaron seguido de una vocecita.

-Papiiiii, mami MiLouuuu tengo hambre.

-Vamos amor, ve bajando a la sala y prende el televisor ¿si?

-Okeeeeeyyyyy

Ambos escucharon los pasitos alejarse, y sonrieron.

***

Harry sonrió feliz al ver a Louis con su camisa blanca de rayas negras, la cual le quedaba prácticamente de vestido, mientras este preparaba el desayuno mientras hablaba con la pequeña niña, que tomaba su vaso de leche mientras sostenía una galleta a medio comer.

-Entonces ¿qué quieren hacer hoy?- preguntó el alfa mientras tomaba asiento a un lado de su hija para observar con mayor detalle a Louis servir los platos de comida.

-Vamos con Bella Anne, tiene que saber que MiLou acepto ser mi mami.

Dijo la pequeña mientras sonreía al ver el plato de comida ser colocado frente a ella.

-Si, creo que es buena idea, amor por cierto queremos hablar contigo- agrego Harry mientras limpiaba un poco migajas sobre la mejilla de la niña

-¿Sobre qué papi?-

-Sobre Louis y yo amor...nosotros estamos juntos...

-Eso lo se papá, espero pronto ser la niña de las flores de su boda- agregó la niña antes de dar otro bocado.

-Bien señorita, debo preguntar ¿cómo es que sabes esas cosas?- preguntó el alfa sorprendido

-La bella Anne le dijo al bello Robin que esperaba que pronto se casaran- se encogió en hombros, mientras Louis se sonrojaba.

-Después amor, eso es una plática entre Lou y yo

-Mami MiLou...¿Tu quieres casarte con papá?

-¡Romina!- exclamó el alfa ahora sonrojado mientras casi se atragantaba con su café, Louis solo soltó una risita.

-Claro amor...- sonrió extendiendo su mano para tomar la del alfa dándole un apretón.

***

Tres días después Romina pasó su primer día de las madres feliz en los brazos de su Mami MiLou, en todo el día no dejo de sonreír en ningún momento y menos de llevar a todos lados al omega presentándole como su mamá del corazón.

***

Seis meses después casi a finales de noviembre Harry le pidió matrimonio al omega mientras estaban haciendo un día de campo en el parque dónde Louis había encontrado por primera vez a la pequeña.

Aquel parque que lo llevó a él y a su corazón devuelto a casa.

Y solo unos días después en el cumpleaños de Louis, el 24 de diciembre él les daba el mejor regalo a su alfa y su pequeña niña...

Mientras ambos abrían sus regalos de víspera de navidad Romina saco una playera que decía "Soy la hermana mayor más hermosa" y nos gorritos de rana tejidos a mano por el omega uno más chico que el otro, mientras que el de Harry era una prueba de embarazo positiva, un par de zapatitos tejidos color blanco y en un marco la ecografía de su bebé, haciendo que ambos lo abrazaron emocionados.

Es noche mientras Romina escuchaba el sonido del corazón de su mami soño con su hermanito, y agradeció a su Mami del cielo que le mandara a la mejor mamá de corazón que podría tener.

Harry amaba ver a su pequeña dormida en el regazo de su omega mientras escuchaba los latidos de su corazón, y ahora pronto tendrían a un pequeño cachorro con ellos.

Su hogar estaba completo otra vez y se sentía pleno, por Louis, Romina, el cachorro que venía en camino y los demás que llegarían.




Fin

Fin


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